Antes de morir

Antes de morir…

¿Qué es importante para ti?

La pérdida de un ser querido en 2011 llevó a Candy Chang a desarrollar un proyecto social fascinante. Después de un período de duelo, esa pérdida generó un sentimiento de gratitud por el tiempo pasado con esa persona y por el espacio de claridad y reflexión que significó la experiencia de tomar conciencia de la muerte.

¿De qué manera podemos tener presente qué es lo que nos importa sin dejarnos llevar por el día a día? La respuesta se materializó en un experimento muy simple. Un muro de una casa abandonada en Nueva Orleans pintado de negro, como si fuera una pizarra, con unas plantillas que decían “Before I die I want to …” (Antes de morir quiero ….). Una invitación a que la gente que pasara por delante del muro saliera por unos momentos de su día a día y reflexionara sobre lo que realmente era importante para ellos. Y además con la posibilidad de escribir esta reflexión (deseo, objetivo, ….) en el muro para ponerle palabras concretas y hacerlo de forma pública y anónima. El éxito del proyecto sorprendió a la propia Candy Chang cuando en pocas horas vio como el muro se llenaba de cosas importantes que la gente quería hacer antes de morir.

Pronto el proyecto se internacionalizó y tuvo su espacio en la red. Hasta que hace unas semanas llegó a Manresa de la mano de un grupo de Inteligencia Emocional de mo i acció, que quiso trasladar a la calle la magia que fueron capaces de crear en el aula de formación. Una gran oportunidad de llevar a la práctica aprendizajes, talento, conexiones, coraje, respeto, humildad, cooperación, compromisos, …. que supieron aprovechar con mucho éxito. Al igual que Candy Chang, la gran sorpresa fue la rapidez con que la pared se llenó de reflexiones, algunas nos hacen morir de risa y otras nos hacen un nudo en la garganta. Gracias a estas reflexiones la pared tiene vida propia. Semanalmente el grupo organiza turnos para recopilar los deseos que la gente escribe antes de limpiarla para que, en unas horas, vuelva a estar llena, y cuidar que no falten tizas para que nadie pierda la oportunidad de materializar en el muro aquello que valora.

Desde mo i acció nos gusta pensar que pusimos nuestro granito de arena para que el proyecto prosperara y nos sentimos agradecidos con el grupo por permitirnos participar simbólicamente. Aparte de la experiencia de las personas que se decidieron a llevar el muro a Manresa, hay algo que consideramos muy valioso: Conseguir que, por unos momentos, la gente salga de su inercia del día a día y enfoque su atención hacia lo que para ellos es realmente importante, porque la única manera de llegar a donde quiero ir es saber dónde quiero ir.